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lunes, 18 de noviembre de 2013

II Foro social por la solidaridad

Hoy he tenido el honor de participar en la sesión inaugural de II Foro social por la solidaridad celebrado en el Palacio de la Merced de Córdoba.

Organizado por el Instituto Provincial de Bienestar Social, este foro pretende ser un punto de encuentro del tejido asociativo cordobés y de los recursos sociales de la Administración. Durante tres se compartirán experiencias e inquietudes sobre la actualidad de los Servicios Sociales en la provincia de Córdoba.

En primer lugar ha intervenido el vicepresidente primero de la Diputación, Salvador Fuentes, quien ha puntualizado que este encuentro debe "servir para reflexionar, para mejorar nuestra actuación como administraciones, y hacer una sociedad más justa, sin olvidar el componente económico de una actividad que se está convirtiendo en el cuarto sector, en una actividad que está generando empleo y riqueza en la provincia”.

En segundo lugar, mi ponencia en la sesión inaugural (que ha contado con la asistencia de unas doscientas personas) ha versado acerca de la acción y la innovación social en Córdoba: "Nuevos retos, nuevas soluciones". Tras apuntar algunos datos acerca de la relevancia del tercer sector, se ha concretado qué es y qué no es la innovación social, finalizando con la presentación de algunas propuesta en materia de innovación social derivadas del diagnóstico que un equipo de profesores de la Universidad Loyola Andalucía hemos realizado a lo largo de estos últimos meses.

A continuación, el presidente de la Fundación Cajasur, Angel Cañadilla, ha remarcado que la innovación social es un eje desde el que "debemos ilusionar, renovar ideas, compartir recursos y conseguir una mejora del bienestar social, creando un tejido asociativo que cree empleo y desarrolle valor añadido”.

Durante los tres días que dura el foro, se realizarán distintas ponencias a cargo de los representantes de las asociaciones participantes. En la jornada de mañana, tendrá lugar la entrega de reconocimientos a acciones solidarias, galardones que premian la trayectoria y la dedicación voluntaria de personas, colectivos de ámbito social y ayuntamientos; y el miércoles se celebrará el ‘Día del niño’, con una gala musical infantil que pondrá el broche final a este encuentro.

Díptico con el programa del foro social

lunes, 12 de agosto de 2013

Woofing, una experiencia de turismo alternativo en tiempos de crisis


La economía española no se entendería sin la aportación del sector turístico. En 2013 se espera que más de 57 millones de turistas visiten nuestro país. La situación de inestabilidad política y social de naciones como Egipto o Turquía ha contribuido a que posiblemente se superen las previsiones más optimistas, de tal modo que el sector aportará de forma directa, indirecta e inducida 160.000 millones de euros a la economía española, lo que supone algo más del 15% del Producto Interior Bruto nacional. Esto no significa que no existan retos en el sector, ni mucho menos. El más clásico de todos ellos es la lucha por aumentar el gasto medio por turista. Según datos de junio de este año, los turistas internacionales desembolsan cada día 109 euros de media, el 3,4% menos que en junio del 2012, lo que sin duda constituye un paso atrás en el intento por elevar la calidad de la demanda.


Pese a las legítimas aspiraciones del sector, en los últimos años están emergiendo nuevas fórmulas de turismo alternativo que difícilmente contribuirán a aumentar el gasto por turista. Estos viajeros alternativos poco tienen que ver con el perfil prototípico del turista más clásico que visita nuestro país en busca de descanso, lujo, diversión, desenfreno, marcha, ambiente, cultura o cualquier otra expectativa que amplíe su zona de confort. Al contrario, estos peculiares visitantes aspiran a viajar de otro modo (sobre el auge del turismo "slow" puede consultarse un post anterior en el siguiente ENLACE), a vivir experiencias diferentes a las que generalmente se asocian con el turismo en su versión clásica.

Los "wwooferos" constituyen un claro ejemplo de lo que estamos hablando. Este término procede del acrónimo WWOOF, o lo que es lo mismo, World Wide Opportunities on Organic Farms. El WWOOF o wwoofing consiste en un intercambio de ayuda voluntaria, generalmente en explotaciones agrícolas, a cambio de alojamiento y manutención, principalmente; aunque también existen otros beneficios derivados de este intercambio como puede ser la práctica del idioma local o el aprendizaje de oficios artesanales en la agricultura, la ganadería, etc. Las posibilidades son incontables: apicultura, elaboración de quesos, ordeñado, tala, reparaciones... Con esta filosofía se pretende difundir y experimentar la vida rural ecológica de tal manera que impregnen la sociedad de proyectos de vida alternativos mediante un sencillo intercambio de "humanidad y tiempo compartido en las labores típicas en una casa en el campo, en contacto con la naturaleza y usando métodos ecológicos y sostenibles" (WWOOF ESPAÑA).

El Woofing comenzó su andadura allá por 1971 lideado por la visión de Sue Coppard, una secretaria londinense que, en un principio, se dedicó a organizar escapadas de fin de semana con voluntarios para ayudar en granjas de filosofía ecológica. Por aquel entonces, la vuelta a la vida rural constituía una transgresión de lo que se consideraba como “más normal”: emigrar del campo a la ciudad. Sin embargo, aquel reencuentro con la naturaleza sirvió para restablecer el equilibrio perdido de muchas personas atrapadas en la vorágine de la vida urbana. Sue creó la organización WWOOF en Inglaterra y durante muchos años ha sido un movimiento bastante anglófilo, aunque en la actualidad el woofing se extiende por más de 50 países repartidos por el mundo.

En España, este movimiento de cultuinnovación está liderado por WWOOF ESPAÑA (http://ruralvolunteers.org), una asociación cuyos fines sociales son facilitar conocimientos y experiencias sobre técnicas de agricultura ecológica, presentar ante la sociedad que la agricultura ecológica constituye una alternativa viable, organizar proyectos de voluntariado para desarrollar el interés y el conocimiento de las técnicas utilizadas en el cultivo ecológico, como defensa del medio ambiente y de la economía, contribuir a la coexistencia pacífica de las personas del mundo, con absoluto respeto a la naturaleza y, entre otras, promover la solidaridad entre las personas y una economía ética.

En la actualidad, WWOOF ESPAÑA dispone de una amplia red de granjas repartidas por el territorio nacional. El listado completo, así como las principales características de cada una de las granjas WWOOF, puede consultarse en el siguiente ENLACE.



A modo de ejemplo, la finca Santa María situada en la Vega del río Guadalquivir, a pocos kilómetros de Córdoba, ofrece la posibilidad de compartir un espacio en armonía con la madre naturaleza de 7 hectáreas de tierra de labor, de las cuales se cultivan 2 de árboles frutales y de huerto orgánico. El wwoofero se encargará de tareas propias de preparación del terreno, siembra, plantación, riego y recolección. El voluntario se alojará en una casa para voluntarios dentro de la finca que consta de 3 dormitorios, cocina amueblada, salón con chimenea, cuarto de baño compartido, agua caliente... En este caso se solicita una estancia mínima de 5 días y un mínimo de 3 horas de ayuda al día de lunes a viernes. Los gestores de la granja advierten que no son "vegetarianos estrictos", y que respetan el modo de alimentarse de cada uno. Los derechos y deberes básicos del voluntario pueden consultarse en el siguiente ENLACE.

Aunque algunos pueden pensar en este tipo de actividad como un turismo "low cost", lo cierto es que la experiencia indica que los wwooferos en realidad son personas con una forma diferente de entender la vida, sujetos que llevan a práctica su forma de percibir el mundo a través del trabajo voluntarios en granjas ecológicas.


lunes, 24 de junio de 2013

La transgresión, una características clave de la Innovación Social





Qué es y que no es la Innovación Social es un tema de reciente debate. En las últimas décadas el entorno socio–económico ha experimentado profundos cambios. La creciente complejidad de la sociedad actual demanda la aparición de modelos de gestión capaces de integrarla y dirigirla, además de sistemas coordinados donde la responsabilidad no recaiga casi exclusivamente en las autoridades públicas o privadas (Anshell y Gash, 2008). Este nuevo contexto requiere de fórmulas de cooperación que involucren a entidades públicas –financiadas a través del sistema fiscal y presupuestario–, empresas privadas, que captan en el mercado los recursos necesarios para su funcionamiento, y organizaciones no lucrativas, cuyos recursos humanos y materiales proceden en gran medida de la solidaridad voluntaria de la ciudadanía. Tal y como indican Jiménez y Morales (2011), muchos de los problemas de la sociedad actual no podrían entenderse, y menos aún resolverse, sin la participación de estos tres sectores.

Muchas de estas organizaciones están liderando procesos de innovación social, buscando fórmulas novedosas o alternativas de dar respuesta a los problemas que acucian a la humanidad. Pero... ¿qué es esto de la innovación social? En relación con este fenómeno han emergido numerosos conceptos (economía del bien común, voluntariado corporativo, presupuestos participativos, co-creación, consumo alternativo, empresa social, eco-innovación…) que se asocian a diferentes organizaciones que navegan bajo la tutela del mercado, del estado o de la propia sociedad civil, tal y como se ha indicado anteriormente.

El concepto es sin duda novedoso, por lo menos desde el punto de vista científico. Una rápida búsqueda en la versión académica de Google pone de manifiesto que el número de referencias académicas publicadas sobre el tema entre 1980 y 2000 apenas alcanza las tres centenas. Sin embargo, entre 2001 y 2009 el número se quintuplica, hasta situarse en 1.590, una cantidad que ha sido superada en los últimos tres años (1.640 referencias en ese breve período), lo que pone de manifiesto el creciente interés por el tema de la innovación social.

La innovación social es un concepto novedoso... aunque quizás no tanto. Los innovadores sociales (las personas que han sabido ver más allá de lo que imponen las restrictivas normas sociales imperantes de la época) han existido siempre a lo largo de la historia en diferentes ámbitos del conocimiento: las letras, la pintura, la economía, la guerra, etc.





Al mismo tiempo, hoy día se etiquetan de innovación social prácticas que de un modo u otro han existido toda la vida. ¿En qué se diferencia el crowdfunding de las tradicionales cuestaciones benéficas de organizaciones como la Cruz Roja? Es más, en 1885, Joseph Pulitzer hizo un llamamiento a los lectores de su periódico New World para que contribuyeran con pequeñas aportaciones a la financiación del pedestal de la estatua de La Libertad. En un decir "amén", más de 100.000 estadounidenses aportaron más de 100.000 dolares (¡lo que cabe a 1 dolar por persona!) que permitieron finalizar lo que actualmente constituye el símbolo universal de la ciudad de Nueva York. 

¿Y qué me dicen del coworking? ¿En qué se diferencia este término de los trabajos que por el bien común hacen los Amish o cualquier otra comunidad en el planeta? ¿Recuerdan ustedes la respuesta global que hubo en España tras el desastre del Prestige? Si eso no es coworking ¡qué venga Dios y lo vea!


Con todo, algo tendrá de novedoso la innovación social cuando la adminsitración Obama ha creado una agencia específica dedicada a este asunto (Office of Social Innovation and Civic Participation)… y la Unión Europea lo propone como remedio a la crisis que atravesamos… hasta el punto de identificar cuáles son las áreas de especial interés a las que se dedicarán gran parte de los fondos estructurales 2014-20 (ver la Guía para la innovación social, publicada por la Comisión Europea en febrero de 2013): inclusión social, migraciones, regeneración urbana, economía social, microfinanzas, salud y envejecimiento, incubación, innovaciones laborales y estrategias regionales.

Definiciones de innovación social hay muchas. En uno de sus últimos trabajos, nuestro compañero Alfonso Carlos Morales definía la innovación social como toda acción endógena o intervención exógena (surgida desde las personas necesitadas o desde las que quieren ayudar) de desarrollo social (que mejora el bienestar y la cohesión social) producida mediante un cambio original y novedoso en la prestación de un servicio o en la producción de un bien (admite diferentes formas de manifestación intangibles o tangibles) logrando unos resultados (existen indicadores objetivables del cambio producido) generalmente mediante un sistema en red (adquieren mayor protagonismo las relaciones interorganizativas más que las intraorganizativas) que son potencialmente reproducibles (tiende a su difusión ilimitada en lugar de su reproducción restringida o controlada).

Pero a esa definición habría que añadir una característica adicional que consideramos imprescindible para entender el funcionamiento de la innovación social: la transgresión. 

Al afamado filósofo alemán, Arthur Schopenhauer se le atribuye la cita que apunta a que toda verdad pasa por tres etapas diferentes. Una primera en la que se la ridiculiza. Una segunda en la que se genera una violenta oposición. Finalmente, una tercera en la que la verdad resulta aceptada como si siempre hubiera sido evidente.

Nadie ha dicho que innovar sea fácil. Al contrario. Mientras algunos innovadores han descubierto continentes, otros se han visto obligado a renegar de sus teorías so pena de muerte. Mientras algunos innovadores han recibido el premio nobel de la paz tras pasar muchos años encarcelados en pútridas mazmorras, otros han sido asesinados vilmente por defender los mismos derechos. Esta circunstancia viene motivada por esa otra característica básica de la innovación social, la transgresión. La innovación social es transgresora en esencia, por eso suele chocar frontalmente con el estatus quo dominante. Y eso, a veces, origina consecuencias desagradables.

Sin embargo, el mundo actual no sería el que es sin los innovadores sociales, personas que asumen esos riesgos y logran que la sociedad progrese. La innovación va asociada al riesgo y el riesgo al emprendimiento. Todos coincidiremos en que para superar la etapa de crisis actual se necesita de estos emprendedores sociales capaces de asumir riesgos, capaces de enfrentarse al poder dominante, capaces en definitiva de luchar por alcanzar una sociedad más justa y comprometida, personas que aspiren a que sus descendientes hereden un mundo mejor.

Para todos esos transgresores sociales mi más sincera enhorabuena, gracias.

jueves, 20 de junio de 2013

Jornada de innovación social en Córdoba

En el día de ayer tuve la oportunidad de participar en las actividades de presentación del 'Córdoba Social Lab', unas jornadas orientadas a la innovación social organizadas por la Fundación Cajasur y cuya finalidad no es otra que la de convertirse en un foro de diálogo y participación entre esta Fundación y las entidades que trabajan en el sector de la acción social en Córdoba. Esta sesión de trabajo continúa la actividad que en este terreno se inició con la celebración del Congreso Internacional para la Innovación Social Innova Córdoba Social, durante el mes de octubre del año 2011.

Mi intervención se circunscribió a presentar las conclusiones del Diagnóstico de la Acción y la Innovación Social de Córdoba, un estudio abordado por un equipo de profesores de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales-ETEA, en el que se muestran de forma rigurosa las particularidades de las entidades de acción social cordobesas, al mismo tiempo que se analiza la labor en materia de innovación social que están desarrollando las mismas.

En esta radiografía institucional del sector se han identificado hasta un total de 27 organizaciones locales que están implementando prácticas innovadoras que pretenden aportar soluciones a problemas que ya existían y a otros que están surgiendo a raíz de la evolución de la sociedad. El sector de la innovación social en Córdoba es muy heterogéneo. En el mismo actúan grandes organizaciones con estructuras muy desarrolladas y profesionalizadas y con gran capacidad de gestión, que conviven con otras que proceden de la organización civil, más pequeñas y de naturaleza más informal, que hacen lo que pueden con los escasos recursos de los que disponen, aportando microsoluciones a problemas sociales.

Entre otras conclusiones, el estudio ha detectado la necesidad de poner en funcionamiento un ecosistema de la innovación social en Córdoba, un entorno que favorezca que los proyectos innovadores que ya se están desarrollando se lleven a cabo mediante la cooperación entre organizaciones. El efecto sinérgico de la colaboración podría acceder, entre otras cosas, a ciertas vías de financiación, como las que ofrece la estrategia Europa 2020, donde se hace una apuesta clara y decidida por la innovación social en todos aquellos proyectos relacionados con los siguientes ejes estratégicos: Inclusión social, Migraciones, Regeneración urbana, Economía social, Microfinanzas, Salud y envejecimiento, Incubación, Innovaciones laborales y Estrategias regionales.

En las jornadas se presentaron algunos de los proyectos socialmente innovadores desarrollados por entidades cordobesas y que han sido objeto de estudio por presentar rasgos de innovación. Los proyectos fueron los siguientes:


PRODE es una entidad ubicada en Pozoblanco (Córdoba) que constituye un referente por su modelo de apoyo a las personas con discapacidad, tanto física como intelectual. Esta entidad trabaja trata de llevar la innovación social en las áreas de la discapacidad y la dependencia, en concreto en el caso de la gestión de viviendas tuteladas con la intención de lograr un alojamiento con mayor calidad de vida. A pesar de no ser lo más apropiado, hoy día se sigue manteniendo un régimen residencial que se aleja de los estándares de calidad de vida que cualquiera querría para sí mismo. El proyecto de PRODE supone un cambio de concepto y de enfoque ya que las viviendas tuteladas están diseñadas para lograr la mayor inclusión posible, de tal forma que los beneficiarios obtengan un modo de vida normalizado y autónomo. La búsqueda de sinergias constituye un elemento crítico del proyecto: atención sanitaria, cocinas… En la misma línea, los mismos beneficiarios del programa (discapacitados físicos y psíquicos) participan en la prestación de ciertos servicios, por ejemplo, en el acompañamiento y atención a ancianos de un centro de mayores situado en la planta baja de uno de los edificios donde se sitúan las viviendas tuteladas. Aunque romper con las barreras culturales y la mentalidad de la sociedad no resulta nada fácil, el trabajo de PRODE merece realmente la pena.

APROSUB, por su parte, trabaja en el campo de la discapacidad en la provincia de Córdoba, atendiendo actualmente a unas 850 personas con discapacidad intelectual. Esta entidad ha asumido un proceso de transformación organizacional que pretende introducir un modelo de calidad de vida de las personas con capacidad intelectual restringida y sus familiares, facilitando y proporcionando los apoyos individuales necesarios en un marco que promueva el ejercicio de sus derechos. Para lograr este objetivo han incorporado una plataforma integral de gestión que incluye un mapa de macroprocesos orientado en todo momento a las personas: acogida, plan personal de apoyo, diseño y desarrollo del plan de apoyo, promoción de derechos, prevención de vulneración de derechos…

Todos estos macroprocesos (en cuyo diseño participan los propios discapacitados) tienen sus procesos de desarrollo y sus respectivos indicadores de evaluación y medición del nivel de cumplimiento. La implantación de esta herramienta supone un claro ejemplo de colaboración entre el sector no lucrativo y lucrativo (Isotools es la empresa que está desarrollando la herramienta), incluyendo base documental, encuestas, auditorías, objetivos, formación, indicadores administración, mapas estratégicos, obtención de informes, realización de encuestas a grupos de interés, planteamiento de acciones de mejora…

El SECRETARIADO GITANO presta apoyo a las personas de etnia gitana en todo lo que tiene que ver con la promoción de los derechos: formación, educación, empleo, defensa y fomento de la cultura gitana… El proyecto Romí ha planteado un itinerario personalizado de inserción e intermediación con las empresas privadas para facilitar el acceso a los servicios normalizados de la sociedad desde el respeto y apoyo a su identidad cultura. En concreto la colaboración entre el sector no lucrativo y el lucrativo ha consistido en un acuerdo entre la fundación Secretariado Gitano y Adecco y el Hotel AC Córdoba Palacio, un hotel de 5 estrellas que ha incorporado sin ningún tipo de prejuicio a estas mujeres a sus plantillas de trabajadores tras recibir un curso de tres meses de formación.

PROLIBERTAS es una organización sin ánimo de lucro que gestiona el comedor social de los Trinitarios en Córdoba, trabajando con personas sin techo con el objetivo último de lograr la inclusión social de estas personas, luchando contra la marginación y exclusión social. El proyecto de innovación que están a punto de iniciar es una tienda solidaria de venta de ropa de ocasión como una forma de búsqueda de formas de financiación que los dirija hacia un modelo de sostenibilidad y autofinanciación. En esta línea se produce de nuevo una colaboración con el sector no lucrativo, ya que reciben ropa nueva y artículos de regalo y bisutería de varias empresas y marcas de moda (donaciones). En la tienda se venderán prendas outlet, prendas de segunda mano y moda vintage, prendas con taras, prendas recicladas (ecomoda), complementos y artículos de artesanía. La innovación de esta organización está relacionada con el consumo ecológico, cuyo objetivo no es otro que reducir, reutilizar y reciclar. La tienda también supone un lugar de inserción para los sin techo que trabajarán como dependientes, limpiadores, arreglos, costura, planchado…

ECOQUEREMOS es una cooperativa de trabajo asociado donde el 70% de sus socios-trabajadores presentan algún tipo de discapacidad. La cooperativa se dedica al reciclado de aceite usado de cocina para la fabricación de biodiesel, encargándose del proceso completo, desde la recogida, valorización, conversión en biodiesel y comercialización del mismo. Esta cooperativa comprometida con la economía de bien común pretende educar (como estrategia para incrementar la recogida grasas y aceites comestibles usados), reciclar (transformando en residuo en biodiesel y en jabón) y trabajar por la inserción laboral de personas con discapacidad.

A todos ellos nuestra más sincera enhorabuena por su esfuerzo y compromiso social.




viernes, 24 de mayo de 2013

El consumo alternativo en tiempos de crisis


Hace ya varios años que los consumidores europeos están en modo «gestión de crisis», así comienza la presentación de la undécima edición de “El Observatorio Cetelem Europeo del Consumo’’ que se acompaña por el subtítulo “Consumidores europeos en modo alternativo” (http://www.elobservatoriocetelem.es/observatorio/Observatorio-consumo-europeo-2013.pdf). 

Este informe, realizado por el Observatorio Cetelem, en colaboración con el gabinete de estudios y asesoría BIPE, utiliza una muestra de 6.500 personas que participaron en una encuesta desarrollada por Internet en 12 países europeos: Alemania, Bélgica, Eslovaquia, España, Francia, Hungría, Italia, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía, y Reino Unido. 

El consumo alternativo navega por canales diferentes a los tradicionales puntos de compra y venta de productos y/o servicios. Además, se caracteriza porque tiende a la reutilización de productos, ya sea a través del intercambio, mediante la cesión entre conocidos y familiares, o bien con la adquisición de productos de segunda mano o de comercio justo. 

La situación de crisis actual ha provocado cambios significativos en los hábitos de consumo de muchos ciudadanos europeos. En este sentido, el 59% de los europeos afirma no disponer de los recursos necesarios para consumir, una ratio que asciende hasta el 63% en el caso español. 

Los ajustes del cinturón se traducen en cambios tan significativos como la reafirmación del consumo responsable (priorizar el consumo de productos locales, limitar el gasto de agua, electricidad o carburante, adquirir equipamientos tecnológicos sostenibles, etc.) o la desaparición de los intermediarios, buscando circuitos más cortos para las compras. Sobre este asunto, el informe Cetelem observa que tres de cada cuatro europeos están dispuestos a comprar directamente de los productores, lo que representa un auténtico desafío para el “lobby” de la distribución a nivel empresarial. 

El trueque, otra de las fórmulas de consumo alternativo que están adquiriendo protagonismo con la crisis, también es considerado como opción de consumo para uno de cada dos encuestados. Este modelo sigue creciendo impulsado por las herramientas tecnológicas y la aparición de numerosas páginas web que contribuyen al fomento de esta práctica, por ejemplo: www.truequear.com/ o www.truequeweb.com

TRUEQUEAR.COM Tu portal de trueques

El reciclaje o recuperación de productos es otra de estas prácticas innovadoras vinculadas al consumo alternativo. La concienciación medioambiental empuja a muchos consumidores a dejar de acumular productos que, a lo mejor, ni siquiera usa y/o necesita. A cambio se pueden recuperar muebles viejos o sacados de la basura, juguetes, aparatos eléctricos… En relación con este asunto les recomiendo conocer la experiencia de Traperos de Emaús (http://www.emaus-navarra.com/index.php), una fundación sin ánimo de lucro que desde 1972 se dedica en Navarra a reducir el consumo, luchar contra el derroche y consumir responsablemente. Para ello tratan de alargar la vida útil de los objetos y hacer que vuelvan a servir para lo que fueron creados.


Este post constituye un pequeño botón de muestra de todas las posibilidades de consumo alternativo que se destacan en el informe de Cetelem. Desde aquí les animo a su lectura y a que desarrollemos, aunque sea solo un poco, hábitos de consumo mucho más responsables.

sábado, 20 de abril de 2013

Ecoinnovación sin salir de la zona de confort: La recogida solidaria y ecológica de aceite

Abandonar la zona de confort -ese estado mental donde nos encontramos cómodos- no resulta fácil. Dejar a un lado el camino más trillado y adoptar nuevas conductas supone un incordio. La asunción de hábitos ecológicos constituye un sobreesfuerzo que no todo el mundo está dispuesto a asumir.

A pesar de ello, cualquier cosa que apele a los valores ecológicos y nos ayude de este modo a cumplir con la "moral ecológica" imperante hoy día convertirse en una oportunidad de negocio y ayudar a que ciertos colectivos en riesgo de exclusión salgan de la situación de crisis actual.

La experiencia que se presenta en este post, la recogida de aceite solidaria y respetuosa con el medio ambiente, cumple con los preceptos de la ideología ecológica sin necesidad de abandonar la zona de confort. De este modo se facilita la inserción laboral de individuos en riesgo de exclusión social, personas con discapacidad intelectual, marginados, mujeres víctimas de violencia de género, etc., al mismo tiempo que se aporta un granito de arena en la protección del medio ambiente.

El modus operandi presenta pequeñas variaciones. Algunas organizaciones como Afanías, implicada en la atención de colectivos con discapacidad intelectual, instala un contenedor en algún lugar público del edificio para que los vecinos depositen todo tipo de recipientes de plástico, -como botellas de agua, refrescos o leche-, con el aceite doméstico usado. La asociación se encarga de vaciar el contenedor de forma programada, generalmente una vez al mes el contenedor.

Con vistas a promover el autoempleo entre mujeres de etnia gitana que viven en núcleos chabolistas, Arquitectos Sen Fronteiras (ASF) y la asociación de vecinos Monte Alto-Atochas-Torre de Hércules de A Coruña  se dedica a recoger el aceite mediante el reparto a domicilio de botes herméticos donde las familias pueden ir almacenando el aceite que luego recogerán las trabajadoras. Aunque hasta el momento presente sólo se cubrirá la recogida y el transporte del aceite, el proyecto contempla una etapa posterior donde puedan incluso tratar ellas mismas los residuos para convertirlos en combustible. Con este proyecto, se abren las puertas a otra forma de entender la vida de mujeres chabolistas a las que se ofrece una oportunidad de integración en el mercado laboral de manera normalizada.



miércoles, 17 de abril de 2013

Asociación de Repobladores de Pueblos Abandonados-Arpa: una experiencia de Ecoinnovación y Cultuinnovación

La vida en las grandes urbes transcurre en muchas ocasiones con la languidez de los acontecimientos amortizados. ¿Quién no ha pensado alguna vez en abandonarlo todo e irse a vivir a un pueblecito perdido del Pirineo aragonés, o de cualquier otro paraje donde la vida fluya a otro ritmo? ¿En serio nunca se ha planteado permutar el endemoniado guirigay del tráfico de una ciudad por el plácido murmullo de una arboleda?




En España existen actualmente miles de pueblos y aldeas abandonadas (http://www.pueblosabandonados.com/). Es en este entorno social donde tiene cabida la experiencia de ecoinnovación a la que nos referimos en este post. Arpa (Asociación de Repobladores de Pueblos Abandonados) es una asociación cuyo propósito se fundamenta es la convivencia y el desarrollo personal y colectivo en núcleos rurales, especialmente desprotegidos o despoblados.


Entre sus actividades se encuentra la apertura de Hospederías Sociales mediante las que se entra a formar parte de alguna de las comunidades que actualmente gestiona Arpa de forma sostenible e independiente, por ejemplo la que ocupa en las antiguas instalaciones de la Estación de tren de Zuzones en Burgos. Precisamente esa apuesta por un cambio en el estilo de vida y la convivencia en comunidad es lo que la convierte en una experiencia de Cultuinnovación o innovación cultural, aquella que implica a la calidad de vida de las personas y cuyo eje prioritario de innovación se fundamenta en introducir cambios en las conductas, actitudes o percepciones de la población como instrumento de cambio.


Hospedería social de Arauzo
Este programa se fundamenta en los principios del trueque al producirse un intercambio donde ambas partes salen beneficiadas. 


Actualmente trabajan en un proyecto complementario denominado Iniciativa Social para Vivienda Autosuficiente Rural (ISVAR). Este pretende la construcción de viviendas ecológicas y autosuficientes de madera a un coste muy reducido ya que se realiza con materiales recuperados, eliminando de este modo las barreras de acceso a la vivienda y contribuyendo a retornar de la ciudad al campo.



viernes, 12 de abril de 2013

Dos experiencias de Ecoinnovación: el turismo "slow" y el "carpooling"

La Ecoinnovación o innovación ambiental es una variante de la innovación responsable desde una dimensión de contribución a la lucha contra el cambio climático. Desde este punto de vista estaría integrada por cualquier tipo de innovación, tanto en términos de productos como de procesos, que contribuya al desarrollo sostenible, reduciendo el impacto medio ambiental y optimizando el uso de los recursos.

El Observatorio de la Ecoinnovación la define como:

"... la introducción de un producto nuevo o mejorado significativamente (producto o servicio), un proceso, un cambio organizacional o una solución de marketing que reduzca el uso de los recursos naturales (incluyendo materiales, energía, agua y tierra) y disminuya la emisión de sustancias nocivas a través del ciclo de la vida".

Esta institución dependiente de la Comisión Europea acaba de publicar su informe anual correspondiente al año 2012 (www.eco-innovation.eu/images/stories/Reports/EIO_Annual_Report_2012.pdf). En el mismo se pone de manifiesto que la Ecoinnovación puede jugar un papel determinante en la creación de negocios más competitivos y sociedades más eficientes.

A lo largo del documento se destacan algunas experiencias de innovación que sirven como ejemplo de lo que serían buenas prácticas en esta materia: reciclado de fibra de carbono, agricultura vertical, sistemas de riego inteligencia, uso de la luz natural en edificios…

A continuación se resumen dos de las experiencias que nos parecen más interesantes.

TURISMO “SLOW”

¿Nunca ha sido atropellado por un turista peligrosamente armado con su cámara/teléfono de fotos? Muchos turistas, más que disfrutar y deleitarse con las maravillas que ofrece la Vieja Europea, parece que participan en algún tipo de carrera de obstáculos donde se obtiene algún importante premio para aquel que consiga visitar más cosas en menos tiempo. El Turismo “Slow” consiste en una nueva filosofía de viaje cuyo objetivo es sustituir cantidad por calidad en los viajes. Esto incluye permanecer más tiempo en la localidad que se visita, disfrutando de la comida local, la cultura y el medio ambiente. Este tipo de turismo “slow” comprende actividades de ocio como senderismo, ciclismo, equitación, piragüismo… Debido a la reducción de las actividades y su enfoque local, el “turismo lento” puede proporcionar beneficios a largo plazo para las comunidades locales y, por supuesto, para los turistas y su calidad de vida. Debido a que la atención no se centra en viajar lejos y rápido, puede contribuir de manera notable a reducir los impactos ambientales del turismo.


COMPARTIR COCHE PROPIO

La segunda propuesta iniciativa es de consumo colaborativo, en concreto de “carpooling” o viaje en coche compartido. Esta práctica reduce la la congestión de tránsito en las grandes ciudades, a la vez que facilita los desplazamientos a personas que no dispongan de coche propio.

En este sentido, el Observatorio de la Ecoinnovación destaca la propuesta de Tamyca (www.tamyca.de), una plataforma de Internet donde los propietarios de vehículos privados y usuarios de automóviles pueden reunirse con el fin de utilizar los coches de manera más eficiente. Las ventajas son considerables: favorecer las relaciones sociales, disminución de emisiones de CO2, etc.